martes, 28 de diciembre de 2010

Los_sin_sentidos_que_soñé.pdf

A veces deseo ser ciega. No tener que ver la cara de las personas con las que me acuesto, ni sus expresiones. Tocar y sentir, sin tener que reconocer placer o dolor en unos ojos desconocidos en los que no leo nada sustancial. No tener que preocuparme, sentir miedo.
No quiero tener que hablar, me gustaría ser muda. No buscar constantemente un tema de conversación lo suficientemente interesante como para no querer parar de hablar sobre ello. Estoy harta de hablar, no quiero hablar más. Todo eso me aburre, me cansa.
Y creo que también me importa el tener que escuchar, que no oír. Estoy abrumada con tantas palabras, y tantas palabrotas. Prefiero silencios.
Sólo conservaría de mis sentidos aquellos que no me obliguen a pensar siempre en el placer ajeno, en la vergüenza ajena, en lo que dirán de mí. Sólo me rendiría ante mi olfato, explorador insaciable de pieles ajenas y olores perversos y mágicos. Y tan sólo capitularía ante mi sentido del tacto, compañero de viaje en mi ruta hacia ningún lado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=QfB7N_z7dJM

Anónimo dijo...

Este es mucho mejor para ti que bailas
http://www.youtube.com/watch?v=Y-6upxutPjM&feature=related