martes, 28 de diciembre de 2010

Lo_que_quiero_oír.pdf

Eso, eso es lo que quiero oír.
Sí, dime más. Oh sí, sé que lo soy, sé que soy preciosa, que tengo un cuerpo de infarto (me encanta como agachas la mirada hacia mi escote y te sonríes travieso, con la absoluta intención de que te pille). Mírame a los ojos, justo en medio. Sí, así. Dímelo, dime que tengo una cara lindísima. Y luego, tócame la mejilla. Sí, lo haces muy bien cariño. Oh, ¿me has dicho cariño? ¿Me lo has dicho al oído, bajito, mientras tiras de mi zarcillo hacia abajo? ¿No? Pues hazlo, porque me encanta, me estremece de pies a cabeza. Lo haces, y lo haces genial.
Y ahora qué venía,… ¡ah, sí! Eso. Eso, sí. ¡No! No tan rápido (aunque me muera de ganas, tengo que decirlo, sé que eso es lo que a ti te gusta). Ah… ahora sí.
Mis manos son delicadas, sí. Me río, te ríes. Saboreas mis dedos uno por uno y mi cuerpo se sacude contra tu pecho.
Ya está, ya me tienes.
Ahora, tómame. Me encanta, me encanta. Me encantas, susurras, y me encanta.
Soy completamente tuya; te deseo; eres único; tal y como todos los demás.

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