martes, 15 de junio de 2010

PrisioAnera

Cómo escapar de mí misma, si estoy presa dentro de mi cuerpo. Pienso que quizá sería más fácil huir de mí si escapo del espejo de los ojos que conozco, si salgo de aquí. Pero no puedo, porque no tengo dinero, y me queda tanto tiempo todavía que...
Tic, tac, tic, tac.
Se suicidan los segundos desde las manecillas del reloj que duerme en mi mesilla de noche. ¿Cuánto queda para empezar de nuevo? El tiempo corre demasiado lento, ya lo he dicho.
Suena el teléfono. No lo cojo. No es él. Ni él tampoco. La cama huele a sudor.
Mi vida tiene dos puertas y las llaves que las cierran, impidiéndome vivir, las tienen ellos. No me las van a dar. No sé si porque no quieren o porque no saben. No lo sé,
no me importa. Estoy cansada de esperar: las robaré.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Es curioso yo siempre te vi mas como una supernova :)

Un abrazo pecas.