martes, 11 de mayo de 2010

Le temps derrière

Todavía me acuerdo del batido de naranja y papaya, con adornos de azúcar rosa en el borde del vaso demasiado alto y demasiado frío.

Recuerdo mi sorpresa en el momento en que me dijiste que el azúcar era comestible.

Sobre todo, no puedo evitar el sonreir ante la memoria de que intentaba ser sensual cuando pasaba el dedo y luego la lengua por el filo del vaso, de forma parecida a como si quisiera acariciar el filo de tu boca. El hecho de que te encandilara más que quisiera seducirte que la seducción en sí. Tu regalo, 'El' regalo. Tus firmes palabras, peticiones, promesas. Tus inseguros besos apasionados. Tú, tú.

Yo no sabía qué hacía cuando te dije que sí. Seguía una corazonada. Todo había sido tan normal, tan decepcionante, hasta ese momento. Y tú...
"Olvídate de todo lo que ha pasado antes, hasta ahora. Empecemos de cero."


5. 4. 3. 2. 1. Cero.

Funcionó.
Te quiero Leo.

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