martes, 25 de mayo de 2010

Animaladas IV

Me asalta el olor y con él el ansia.
Agarro con fuerza las riendas, cierro los ojos ante la encrucijada.
Entre mis apretadas piernas late un deseo desesperado.
Hay días en que no puedo controlarlo y él acaba por dominarme.
Cuando eso pasa cabalgo con resignación hasta que puedo volver a abrir los ojos.

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